Los cristianos rechazan a Dios como Rey y prefieren a los líderes, igual que otras naciones


Pues sí, créalo o no, esta es una foto del Rudo Rudy Giuliani vestido con ropa del sexo opuesto. El ex alcalde de Nueva York, adúltero confeso, padre separado, dos vecs divorciado, hijo de un guapetón de la mafia y sobrino de un mafioso que se dedicaba a la usura y al juego en Flatbush, Brooklyn; pero la Derecha Religiosa lo adora:

Los religiosos protestantes han llegado a considerar los temas que Giuliani enfatiza, la “seguridad nacional” y la “lucha contra el terror”, como más importantes que los temas de familia a los que ellos daban preferencia en el pasado. (The American Conservative, June 4, 2007)

Me quedo sorprendido del poder del 9/11 como herramienta de control del pensamiento de las masas, como el mayor instrumento de propaganda que se ha usado desde la Alemania de Hitler y la Rusia de Stalin. Todo debe ser vendido o comprometido en aras de la “seguridad nacional”. Nuestra moralidad más profunda es puesta a un lado para que podamos permitirle a los políticos criminales y desviados sexuales que nos protejan. ¿Qué le dice eso a usted? Los cristianos no creen que su mayor “seguridad” se halle en la fidelidad a Dios, ni en morar bajo la sombra del Omnipotente (Salmo 91). Confiarán en el Faraón y sus carros para que les protejan (Isaías 31:1). ¡Dios le permitirá al Faraón reinar sobre ellos!

¿Cuánto más bajo puede caer el cristianismo, si sus afectos están dirigidos a hombres que son más que inmorales? Este es el indicador más seguro de que el cristianismo moderno está a punto de abandonar la ley de Dios. Incluso la vieja guardia de predicadores pervertidos como Jimmy Swaggart, Jim Bakker, y Robert Tilton están todos de vuelta al negocio —o ministerio— con hordas de fieles seguidores. Los cristianos le permitieron al mentiroso sodomita Ted Haggard que renunciara, después de unas pocas semanas de consejería, con dinero y un buen certificado de salud, para comenzar una nueva vida. Ahora quieren que un trasvesti adúltero (Giuliani), que está ebrio de la sangre de niños no nacidos y que adora el “matrimonio” homosexual, les proteja. Les aseguro, el juicio de Dios pronto estará de moda.

Sin embargo, es probable que todo esto sea necesario. La Escritura dice bien claro: “Luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia” (Isaías 26:9). A pesar de esta advertencia, el pueblo de Dios endurece su corazón    a los profetas y buscan a un hombre para que les dé seguridad:

No, sino que habrá rey sobre nosotros; y nosotros seremos como todas las naciones, y nuestro rey nos gobernará, y saldrá delante de nosotros, y hará nuestras guerras (1 Samuel 8:19-20).

Dios le dijo al frustrado profeta: “Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos” (v.7). Pero, para conocimiento general, el profeta Samuel de todas formas tenía que presentar la declaración oficial del Reino a estas gentes miserables:

Habrá finalmente un servicio militar obligatorio
"Así hará el rey que reinará  sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y los pondrá en sus carros y en su gente de a caballo, para que corran delante de su carro." (v.11)

Todo el PNB irá al mantenimiento del Estado militarista (Hasta un billón)
"Y nombrará para sí jefes de miles y jefes de cincuentenas; los pondrá asimismo a que aren sus campos y sieguen sus mieses, y a que hagan sus armas de guerra y los pertrechos de sus carros." (v.12)

Creará una fuerza de trabajo civil (Ver Orden Ejecutiva 11000)
"Tomará también a vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras y amasadoras." (v.13)..."Tomará vuestros siervos, y vuestras siervas, vuestros mejores jóvenes, y vuestros asnos, y con ellos hará sus obras." (v.16)

Se dedicará a hacer valer el Dominio Eminente (Ya está sucediendo)
"Asimismo tomará lo mejor de vuestras tierras, de vuestras viñas y de vuestros olivares, y los dará a sus siervos." (v.14)

Controlará la agricultura y forzará a los granjeros a servir al Estado (Ver Orden Ejecutiva 10998)
"Diezmará también vuestros rebaños, y series sus siervos." (v.17)

En pocas palabras, si usted rchaza a Dios como su rey y, por tanto, como su protector, recibirá gobernantes civiles que crearán un Estado totalitario y le gobernarán en emergencia, pues es solo en un constante estado de emergencia nacional cuando los gobernantes despóticos pueden justificar las medidas draconianas como el servicio militar obligatorio, las fuerzas de trabajo civiles, el dominio eminente y el control de toda la producción nacional.

En este sentido, me cuesta trabajo ver que el Islam radical sea el único beneficiario del 9/11. Para las grandes compañías petroleras, los contratistas de la defensa, las compañías de seguridad y el Estado, el 9/11 es un negocio floreciente. Y mientras ellos medran a costa de eso, los norteamericanos están sufriendo la caída rápida del dólar, la inflación, la pérdida de sus casas y de sus familiares en las guerras en el extranjero. Mientras tanto, esos benditos Cristianos Conservadores hacen ondear las banderas de los Estados Unidos e Israel mientras les dicen adiós a sus libertades cantando el himno nacional. Si fuéramos “la tierra de los hombres libres” no toleraríamos semejante despotismo. Si este fuera “el hogar de los bravos” no depositaríamos nuestra confianza en los políticos impíos para que nos protegieran.

El cristiano, no obstante, debe ser contrario a todos los sistemas del mundo. Es ciudadano(a) de otro país (Filipenses 3.20). Para demostrar esto, concluiré con unas palabras finales de Jaques Ellul:

"El cristiano es ciudadano de otro Reino, y es de ahí de donde deriva su manera de pensar, de juzgar y de sentir. Su corazón y su pensamiento están en otra parte. Es el súbdito de otro Estado; es el embajador de ese Estado ante la tierra (2 Co. 5.20) — es decir, debe presentar las demandas de su Maestro, establecer una relación entre los dos, pero no tomar partido por el mundo. Representa los intereses de su Maestro de la misma forma en que un embajador defiende los intereses de su país." (Jaques Ellul, The Presence of the Kingdom, p.34)

Publicado por Chris Ortiz a las 11:45 AM

Created by Synergema