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La Junta Estatal de Educación de Maryland favorece un currículo sodomita

By Lee Duigon
July 25, 2007

Una disposición reciente de la Junta Estatal de Educación de Maryland le ha dado luz verde al Distrito Escolar del condado de Montgomery para implementar un currículo de “educación sexual integral” que afirma y promueve la homosexualidad. La disposición d ela Junta también abre la posibilidad para que cualquier distrito escolar de Maryland haga lo mismo.

Para nosotros, la disposición es significativa debido a que expresa, en términos nada ambiguos, el apoyo de los educadores públicos a la homosexualidad y su desprecio por las enseñanzas de la Biblia al respecto y por las personas que creen en ella, muchas de las cuales continúan enviando a sus hijos a esas escuelas.

¿La sodomia como un valor comunitario?

El asunto se trata de un programa de instrucción titulado “Respeto por las diferencias en la sexualidad humana”, que se propuso por primera vez hace dos años para los grados octavo y noveno. Las lecciones enfatizan “el respeto, la empatía y la tolerancia” hacia aquellos que poseen comportamientos sexuales aberrantes, y consistirán en “tres lecciones adicionales” añadidas al currículo existente.

La opinión de la Junta dice así en una parte:

“La Junta local argumenta que el propósito de las lecciones es, en gran medida, enseñar tolerancia de la diversidad sexual “ dice la Junta estatal, y “la Junta local ha decidido que las tres lecciones adicionales le transmitan a la comunidad valores relativos a la tolerancia de la diversidad sexual”.

No se sabe cómo ni cuándo la tolerancia de la sodomia y el trasvestismo se convirtieron en valores comunitarios. Pero después de decidir que sí lo son, la Junta estatal sigue  diciendo: “... hay una buena razón para no exigir un punto de vista neutral ni incluir todos los puntos de vista en un currículo escolar.

“Uno de los propósitos principales de la educación pública es inspirar virtudes cívicas. Hacer eso requiere necesariamente que una junta escolar tome decisiones normativas en todo momento, bien sea  al decidir enseñar la historia del Holocausto sin prestar crédito a aquellos que lo niegan o al explicar las virtudes del gobierno democrático en la clase de Cívica sin concederle igual tiempo a las 'virtudes' del fascismo”.

Con esta declaración increíble, los educadores públicos no solo admiten que no son neutrales, sino que igualan el disentir de la agenda homosexual con negar el Holocausto, y la adhesión a la enseñanza bíblica sobre la moral con el apoyo al fascismo.

Pero la cosa sigue:

“Por supuesto que es un derecho fundamental de un progenitor controlar la educación de su hijo... pero ese derecho no es absoluto”, conclcuye la junta. “Debe ceder ante el derecho del Estado de educar a sus ciudadanos”.

En otras palabras, la junta se reserva  el derecho de enseñar a los hijos de los cristianos que sus padres, su iglesia y la Biblia están equivocados en lo que respecta a la moralidad sexual. El Estado decidirá qué normas morales tendrán sus ciudadanos.

¡Pruébenlo!

La Junta estatal ha establecido una norma demasiado alta para que los opositores al currículo demuestren sus argumentos.. Entre otras cosas, la Junta insiste en que los objetores prueben:

*Que la homosexualidad no es innata (la Junta local no tuvo que probar su aseveración de que la homosexualidad es innata; no es un argumento lógico exigir que alguien pruebe lo contrario).

*Que los condones “no ofrecen una protección sustancial contra el riesgo de contraer el VIH/SIDA y ETS durante la relación anal” (La Junta local no tuo¡vo que demostrar que sí protegieran).

*Que estas “enseñanzas... pueden conducir a los adolescentes a identificarse erróneamente a sí mismos como no-heterosexuales” (¿Qué pruebas aceptaría la Junta estatal y cómo puede probar alguien que su autoidentificación fue errónea?).

*Que las lecciones interfieren con “el papel de la familia en la formación moral de los estudiantes” (a la junta no se le exigió que demostrara que no interferían).

La Junta Estatal dijo que solo podía anular la decisión de la Junta Local si las acciones del condado de Montgomery violaban la ley estatal, y decidió que no era el caso.. Las regulaciones del Estado, según la junta, piden que la “educación para la salud” abarque las “variaciones sexuales”.

La junta desestimó una queja de que los requisitos de Montgomery de que los alumnos obtengan el consentimiento de sus progenitores para optar por las lecciones “apartarían como disidente” a cualquier alumno que no optara. La junta halló que “no había obligación” de optar, aunque los objetores dijeron que no hacerlo sería “humillante”.

Siete de los miembros de la Junta Estatal votaron a favor de la disposición y cuatro se abstuvieron. No hubo votos en contra.

Barajando las cartas

Los grupos pro-familia del condado de Montgomery han estado luchando contra este currículo durante dos años, y pueden hasta llevar el caso a una corte federal. La junta escolar local, dicen ellos, ha ignorado una declaración firmada por 270 médicos de la localidad que exige que el currículo informe a los estudiantes sobre los riesgos para la salud que entraña el comportamiento homosexual (ver http://pfox.org/phpbb/viewtopic.php?t=196).

Los Padres y Amigos de Ex-homosexuales y Homosexuales [Parents and Friends of ExGays and Gays] (PFOX) y otros grupos, han acusado a la Junta del condado de Montgomery de servir de alcahuetes a los activistas homosexuales mediante su Comité Asesor Ciudadano de Vida de Familia y Desarrollo Humano (Citizens Advisory Committee on Family Life and Human Development). Este Comité y su composición se describen en el sitio web de las escuelas del condado de Montgomery (www.mcps.k12.md.us/). Aunque PFOX tiene un puesto en este Comité, la Junta le ha asignado también puestos a NARAL, Pro-Choice Maryland (un grupo pro-aborto), PFLAG (Padres, Familiares y Amigos de Lesbianas y Homosexuales, un grupo activista homosexual), y a TeachtheFacts.org, otro grupo pro-homosexual. Otro puesto le está reservado a Ciudadanos por un Currículo Responsable (Citizens for a Responsible Curriculum), un grupo formado para resistir a las acciones de la junta. Dos puestos más están reservados para el Maryland Council of PTAs y la Asociación de Consejos Estudiantiles de Condados y Regiones de Maryland (County Region of the Maryland Association of Student Councils).

En términos prácticos esto significa que los dos grupos pro-familia siempre van a quedar en desventaja en las votaciones. NARAL y PFLAG son notorios por sus actividades anti-familia. TeachtheFacts.org, según su propio sitio web (http://www.teachthefacts.org/index2.html), apoya “un nuevo currículo que reconozca que la orientación sexual no es una decisión” y llama a los objetores “extremistas religiosos... que intentan imponerles sus creencias a nuestros niños”.

Una Nueva Sociedad

Condenados por sus propias palabras, la Junta del Condado de Montgomery y la Junta de Educación de Maryland no pueden negar de manera plausible su apoyo a la homosexualidad y su antipatía hacia la fe cristiana.

Es cierto que no todas las juntas estatales ni todas las juntas locales de Educación han seguido el camino de las de Maryland y el condado de Montgomery. Por otra parte, en años recientes hemos informado con regularidad actitudes y actividades similares en los distritos de escuelas públicas de todo el país. Massachusetts, California, Nueva Jersey, Michigan, Washington, D.C…. si la agenda homosexual no ha llegado a su distrito escolar, con facilidad puede llegar mañana.

Aún más perturbadora es la insistencia de la Junta de Maryland de que “el Estado” y no los padres del niño, es el maestro máximo de moralidad, bajo el disfraz de la buena ciudadanía. Como observó R. J. Rushdoony: “El carácter mesiánico de la Educación no ha cambiado, solo se ha expandido su esfera y, consecuentemente, su busca de apyo, financiero e intelectual. La educación sexual, la consejería, las pruebas psicológicas, ayuda psiquiátrica, todas esas cosas son añadidas con la convicción interna de que el conocimiento no solo es poder, sino también virtud moral. Por estas cosas y otras más, se afirma que será creada una nueva sociedad”..

Desde su aparición, a principios del siglo 19,las escuelas públicas de los Estados Unidos han aspirado a la creación de una nueva sociedad. No será una sociedad cristiana, como resulta evidente de la promoción enérgica de la anarquía sexual que hacen los eduadores.
Como mejor se educan los niños cristianos es en escuelas cristianas o en casa por padres cristianos. Las escuelas públicas como esas del condado de Montgomery, Maryland, seguro que no son un buen lugar para ellos.


Topics: Education, Statism, Government

Lee Duigon

Lee is the author of the Bell Mountain Series of novels and a contributing editor for our Faith for All of Life magazine. Lee provides commentary on cultural trends and relevant issues to Christians, along with providing cogent book and media reviews.

Lee has his own blog at www.leeduigon.com.

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