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Ahora es ley Las escuelas de California deben imponer la homosexualidad

By Lee Duigon
November 01, 2007

Esta es la peor ley, de las que promueven los estilos de vida sexuales alternativos, que se haya aprobado para el sistema de escuelas públicas de California. Si su hijo se queda en la escuela pública, ¡será adoctrinado sexualmente! —Randy Thomasson

Alejados del curso de las noticias por el espectáculo de los incendios forestales catastróficos, los legisladores de California han aprobado una revolución en el sistema de educación pública de su estado.

Por primera vez, la ley estatal ahora exige instrucción en el aula para promover una visión positiva de la homosexualidad y otras conductas sexuales desviadas.

Por primera vez, uno de los grupos principales pro-familia de California está llamando a los padres del estado a sacar a sus hijos de las escuelas públicas.

“Esta es la última gota. Se colmó la copa de mi paciencia”, dijo Randy Thomasson, fundador y presidente de Campaign for Children and Families [Campaña por los Niños y las Familias] (ver www.savecalifornia.com).  “Estamos llamando a los padres que aman a sus hijos a que los saquen del sistema de escuelas públicas”.

“La muerte lenta pero constante del sistema de escuelas públicas ha sido acentuada ahora por la muerte súbita de la inocencia de los niños si permanecen en esas escuelas”, dijo Thomasson a Calcedonia. “Nunca antes había habido un cambio tan radical en las leyes que tiene que ver con la instrucción en el aula. Es algo integral”.

Lo que dice la nueva ley

El asunto son dos leyes aprobadas el mes pasado por la legislatura del estado y firmadas por el gobernador Arnold Schwarzenegger, que había vetado una legislación casi idéntica hace un año. Las dos nuevas leyes, SB 777 y AB 394, entrarán en vigor en enero.

El abogado Bruce Short, autor de The Harsh Truth About Public Schools  [La cruda verdad sobre las escuelas públicas](Chalcedon 2004), analizó las nuevas leyes y las declaró “una victoria completa para los desviados sexuales”.

“El potencial para el litigio es infinito”, dijo, “y estoy seguro de que los homosexuales y otras “minorías sexuales” usarán los litigios y especialmente la amenaza de litigio, para obtener todo lo que quieran”.  “Más allá de la prosa legislativa soporífica”, dijo, “el efecto de las leyes será por cierto bien radical”.

La Sección 220 de la SB 777, dice, declara que “Ninguna persona estará sujeta a discriminación en base a...  la orientación sexual ni ninguna otra característica que esté incluida en la definición de los delitos de odio... en ninguno de los programas ni actividades realizadas por una institución que reciba o se beneficie de ayuda financiera del estado o que matricule alumnos que reciban ayuda financiera estudiantil del estado”.

La Sección 51500 dice: “Ningún maestro dará instrucción ni ningún distrito escolar patrocinará ninguna actividad que promueva una visión discriminatoria”. (Cursivas añadidas).

A este lenguaje general, la Sección 210.7 añade: “”Género” quiere decir sexo, e incluye la identificación del género de la persona y el comportamiento relacionado con el género esté asociado estereotípicamente o no con el género asignado a la persona al nacer”. (Cursivas añadidas.)

“La SB777 trata al “género” como si fuera un concepto totalmente social”, dice Shortt. “sí que, si usted ha adoptado una identidad genérica de mujer, el hecho de que su sexo de nacimiento sea masculino no puede ser usado de ninguna manera para “discriminarle” en contra suya”.

En efecto, la ley niega que exista el “género” de uno, determinado biológicamente; que existan cosas como un “varón” o “hembra”. Para los efectos de la ley, usted pertenece al sexo que usted diga, y su afirmación, no importa lo absurda que sea, debe ser tratada como una realidad por las autoridades escolares.

“Las posibilidades aquí son ilimitadas: los clubes bíblicos, cualquier actividad, texto o enseñanza que describa a las familias tradicionales con matices positivos, etc., puede fácilmente ser calificada de discriminatoria, bien porque conceda ‘favorece la heteronormatividad’ o porque tiende a  auspiciar una percepción discriminatoria contra cualquier grupo incluido en la definición de ‘orientación sexual’ o ‘género’” dice Shortt.

¿Qué sucederá?

Mientras se debatían los proyectos de ley en la legislatura, dice Randy Thomasson, había “un virtual apagón de los medios de prensa” y “solamente hubo un amago de cobertura después que se firmaron las leyes. Los periódicos virtualmente ignoraron eso y por lo tanto, la mayoría de los californianos están muy pobremente informados sobre eso, si es que tienen conocimiento alguno de ello”.

En los “medios noticiosos” los reportajes han enfatizado algunos posibles efectos de las nuevas leyes como “una prohibición de ‘mamá’ y ‘papá’” y la abolición de los servicios separados para varones y hembras en las escuelas (para un ejemplo, vea http://www.worldnetdaily.com/news/article.asp?ARTICLE_ID=58154). Los que apoyan las leyes niegan que esas cosas puedan ocurrir.

“No voy a hablar de lo que pudiera ocurrir”, dice Thomasson, “pero he aquí lo que va a ocurrir.

“A toda la instrucción, a todas las actividades escolares, en la práctica, al final se les requerirá que describan positivamente el homosexualismo, el lesbianismo, la bisexualidad, el transexualismo, etc., a los niños de esas escuelas. No hay otra forma de cumplir

“Esta es la peor ley, de las que promueven los estilos de vida sexuales alternativos, que se haya aprobado para el sistema de escuelas públicas de California. Si su hijo se queda en la escuela pública, ¡será adoctrinado sexualmente!”.

La SB 777, dice, cambia la instrucción en el aula para darle un brillo positivo al homosexualismo; por ejemplo, las  lecciones de “estudios sociales” harán hincapié en las figuras históricas “homosexuales y lesbianas”.

“Si un niño objeta o no está de acuerdo, entonces la otra ley AB 394 entra en acción”, dice Thomasson. “El niño será tachado de “acosador” y sometido a un “entrenamiento especializado”.

“No se tolerará la disensión. Tampoco lo será el mero silencio. De hecho, se podrá requerir el entrenamiento de sensibilidad para los padres del niño que disienta. La ley puede interpretarse de esa manera. Los funcionarios escolares podrán tener la facultad de llamar a los padres del muchacho para una “conferencia”.

“No puedo predecir con exactitud cómo van a implementar la ley, pero estamos invitando a cada progenitor que ame a su hijo a hacer cambios ahora”.

¿Qué más puede hacerse?

Otros críticos de las nuevas leyes han llegado casi al punto de pedir un éxodo masivo de las escuelas públicas. Algunos han sugerido realizar un referéndum en el estado para derogar las leyes.

“California está enamorada de las votaciones. Es una reacción a nuestra mala legislatura”, dice Thomasson. “Pero un referéndum no servirá. Tratarán de hacer aprobar la misma ley una y otra vez bajo un nombre diferente”.

Otros han sugerido enmendar la Constitución del estado para prohibirles a las escuelas llevar a cabo ningún tipo de adoctrinamiento sexual (ver “Un cambio constitucional solucionaría la prohibición de “Papá” y “Mamá”” en http://www.worldnetdaily.com/news/article.asp?ARTICLE_ID=58231 ).

“Apoyamos la idea de una enmienda constitucional, pero preferimos sacar a nuestros niños”, dice Thomasson. “Lo más rápido que la gente podrá votar por una enmienda será en la votación de 2008, pero no estamos tratando de hacer esto activamente. Los niños de las escuelas de California comenzarán a ser adoctrinados sexualmente en enero de 2008, y mientras más tiempo los tenga usted en esas escuelas, mayor posibilidad habrá de que les laven el cerebro”.

Aunque los votantes aprueben una enmienda el año que viene, dice, su implementación probablemente sea diferida por los litigios, procesos legales que se desarrollarían en las cortes estatales y probablemente lleguen hasta la Corte Suprema de los Estados Unidos.

Sí, usted puede educar en casa

Dice Thomasson que en California hay alrededor de 125 000 familias que educan a sus niños en casa.

“Hay ayuda y hay programas de estudio disponibles para las familias que quieran comenzar a educar en casa“, dice. “Conozco muchos padres que tienen dudas sobre su capacidad de enseñar en casa. Pero a la vista de esta nueva legislación necesitamos  cambiar el “No puedo” en un “Puedo”, porque no hay otra opción”.

Los padres en California, dice, pueden dar aviso a la junta local de educación sobre su intención de enseñar en casa, matricular a sus hijos en una escuela cristiana local o seguir un programa de “estudio independiente” aprobado por la junta de educación de su condado. “Adicionalmente”, dice, “los padres solteros que quieran enseñar en casa necesitarán el apoyo de sus iglesias.

“La gente debe dejar de contemplar a sus hijos como interferencias o impedimentos, y debe comenzar a enseñarles ellos mismos. Tiene que establecer sus prioridades correctamente. Tendrán que hacer algunos sacrificios. Que se olviden del carro nuevo cada año, del nuevo sistema de entretenimiento en casa, de lo que sea; sus hijos tienen que ser lo primero”.

Lo que es válido hoy para California, dice Thomasson, será válido para el resto del país un día, bien pronto.

“Los padres con hijos en escuelas públicas en los Estados Unidos necesitan pensar seriamente en sacar a sus hijos”, dice. “El ejemplo de California se propagará. Los nuevos libros de textos favorables al homosexualismo que  requerirá California serán usados en otros estados.

”No diga que usted no puede educar en casa. Este es el momento de mostrar coraje”.

Una agenda antifamiliar

Las nuevas leyes de educación de California no dejan claro qué constituye una “tendencia discriminatoria”. Esa omisión deja abierta la puerta a prácticamente cualquier queja, no importa lo fatua que sea.

Lo que estamos viendo aquí en solo el último eslabón de una larga cadena de “educadores” públicos que. Tratan de reconstruir la sociedad de acuerdo con sus propias predilecciones políticas y culturales, una característica permanente de la educación pública desde su aparición a principios del siglo 19.

Este verano Calcedonia informó de una decisión de la Junta Estatal de Educación de Maryland de apoyar la “educación sexual integral” en el condado de Montgomery (ver http://www.chalcedon.edu/articles/article.php?ArticleID=2755). La fraseología de la resolución de la Junta revela lo que piensan los educadores públicos, desde el Atlántico hasta el Pacífico, sobre la moralidad sexual y la autoridad moral.

“La tolerancia de la diversidad sexual”, de acuerdo con la Junta, es una ”virtud cívica”, mientras que insisten en que la adhesión a la ley moral de Dios es equivalente a negar el Holocausto. Aun más escalofriante es la afirmación de la Junta de que “Aunque por supuesto es un derecho fundamental de cada progenitor controlar la crianza de sus hijos… ese derecho no es absoluto. Debe ceder ante el deber del Estado de educar a sus ciudadanos”. (Cursivas añadidas)

El estado de California ha dado el primer paso al convertir en ley la cosmovisión anticristiana de los educadores. Aunque los educadores públicos en todo el país han estado promoviendo las desviaciones sexuales durante años, ahora, en California, se les exige que lo hagan. Los maestros que no lo hagan no estarán cumpliendo con la ley.

No estamos en condiciones de entender por qué los padres permiten esto ni de predecir cuánto más de eso tolerarán antes de insubordinarse.

No hay manera de sustituir la ley de Dios por la del hombre sin caer en pecado. La educación cristiana en casa o la matrícula de su hijo en una escuela cristiana es la forma de obedecer la ley de Dios. Depositarlos en una escuela pública, para que sean enseñados por desconocidos que tienen una agenda sociopolítica renuente a la fe y la práctica cristianas, no lo es.

Aunque la ideología de la enseñanza pública siempre ha sido antifamiliar, antirreligiosa y estatista hasta la médula, en la práctica no siempre lo ha sido. Al reflexionar sobre la enseñanza pública en una generación anterior, R. J. Rushdoony escribió en 1963:

“Lo saludable que hay en el kindergarten no ha provenido de los filósofos educativos, sino de las maestras amorosas y de mente sana. Esas mujeres, olvidándose de la teoría y del currículo, han tomado de la mano con suavidad a los niños tímidos, asustados por el mundo del aprendizaje”.[1]

[1] Rushdoony, The Messianic Character of American Education [El carácter mesiánico de la educación norteamericana]  (Vallecito, CA: Ross House Books, 1963; edición de 1995), 283.


Topics: Biblical Law, Education, Family & Marriage, Socialism, Statism, Theology

Lee Duigon

Lee is the author of the Bell Mountain Series of novels and a contributing editor for our Faith for All of Life magazine. Lee provides commentary on cultural trends and relevant issues to Christians, along with providing cogent book and media reviews.

Lee has his own blog at www.leeduigon.com.

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